Stillbirth

 

“La fotografía es una forma de sentir, de tocar, de amar.

Lo que has capturado es para siempre…

recuerda las pequeñas cosas

mucho después de haber olvidado todo”

Aaron Siskind

 

Stillbirth es un proyecto fotográfico dedicado a los bebés que nunca pudieron ser fotografiados (y a sus familias) Estas fotografías forman parte de historias reales de familias que están en duelo por sus bebés fallecidos, y las imágenes intentan transmitir las emociones naturales de un proceso de elaboración del duelo. Aunque no estemos acostumbrados: es lo mas normal del mundo sentirse roto cuando muere un hijo. Y como toda muerte, se necesita tiempo para procesarla y aprender a vivir de nuevo con esa ausencia.

“Stillbirth es la palabra inglesa para referirse a los bebés que nacieron muertos o murieron al poco tiempo de nacer. El significado literal de la palabra es “nacido quieto, nacido en silencio” En español no existe una palabra para referirse a este tipo de muerte: que no exista una palabra para hablar de ello, nos da una idea de hasta qué punto es un tema no tratado. La mayoría de las familias que pasan por una muerte gestacional o neonatal no tienen ninguna imagen de su bebé, apenas unos pocos objetos que nunca se estrenaron. La existencia de ese bebé no queda reflejada en ninguna imagen y por ese motivo a veces el entorno les niega el derecho a llorarle, ya que nadie le llegó a conocer, no fue presentado socialmente y no existen “memorias compartidas” de este niño.

Los padres tampoco pueden aferrarse a una imagen física de su hijo, que pasa a formar parte solamente de su recuerdo, o incluso a veces queda solo como una sensación de la madre, en el caso que ninguno de los dos padres viera al bebé. Pero los padres, como cualquier persona en duelo, necesitan llorar a su hijo, y deben poder recordarle si así lo desean. Todos acudimos a las fotografías como forma de conectar con nuestros recuerdos, aun tratándose de fotos en las que aparecen personas que siguen con vida. En el caso de los bebés fallecidos antes de nacer o al poco tiempo, el valor de estas imágenes se magnifica, ya que serían las únicas que existirían del niño. Muy pocas veces las familias toman fotografías del bebé, por el tabú que rodea estas muertes, y el sentimiento de dolor tan fuerte que sienten en el momento del fallecimiento. Mediante este proyecto, con fotografías que muestran los objetos del bebé, las familias y todo aquello que les recuerda a su hijo, estos padres consiguen una imagen que representa simbólicamente a su hijo. Y gracias a estas fotografías pueden mostrar a su bebé al mundo: “Somos padres huérfanos, mis hijos han existido”

​Escuche un testimonio y conocí a una mamá que acababa de perder a su hija recién nacida.  Entonces me contó que guardaban una maleta con las pequeñas cosas que habían sido de su niña: sus ecografías, su ropita sin estrenar, chupones, etc… Y entendí que esa maleta simbolizaba todo lo que un día ella había imaginado que serían su bebé. Todo lo que nunca llegó a suceder. Ella me iba contando todo, mientras yo sacaba fotos. Y a medida que ella hablaba, me dijo que se sentía mejor, porque era la primera vez que podía hablar de sus niña.

Y allí empezó todo: me di cuenta de lo bonito que había sido poder darle un momento con su bebé, y una foto de ella, aunque ya no estuviera.

El hecho de realizar estas fotografías les permite mostrar a su hijo al mundo, de la forma en que ellos le hayan dado un espacio en sus vidas, según se encuentren en una etapa u otra del duelo.